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Sólo permaneciendo en Cristo, conservamos la libertad espiritual

Sólo permaneciendo en Cristo, conservamos la libertad espiritual

Base Bíblica: Lucas 11:24-26

Introducción:

Jesucristo trae libertad espiritual a nuestra vida. Sólo Él puede hacerlo. A lo largo de la historia de la humanidad han ocurrido dos fenómenos, de caracter espiritual: de un lado quienes abren puertas al enemigo, y de otro, quienes descubren que están engañados, se sienten en una cárcel espiritual, y buscan la libertad en Jesucristo.

Solamente el Hijo de Dios puede romper las cadenas y llevarnos a lalibertad de la cárcel espiritual en la que nos encontramos. La decisión de ser libres es nuestra y nada más que nuestra, y cuando tomamos conciencia que hay un mundo de libertad que nos espera, volvemos nuestra mirada al Señor, quien nos espera para hacernos libres.

En Jesucristo hay libertad, como aprenderemos hoy a partir de las Escrituras.

I. No basta con ser liberado, es necesario mantener la liberación

1. Una persona libertada del dominio debe abrir las puertas de su corazón al obrar del Espíritu Santo (Cf. Lucas 11:24-26).

1.1. Cuando no llenamos nuestra vida de Dios, el Adversario espiritual toma fuerza

1.2. Nuestro enemigo espiritual querrá volver a tomar dominio del territorio del que fue expulsado

1.3. La situación de quien vuelve a ser poseído u oprimido por demonios, llega a ser peor que al comienzo

a. Satanás es muy hábil

b. Satanás aprovecha, inicialmente, los pensamientos

c. Satanás se vale de tentaciones

2. Nuestro adversario espiritual no desaprovechará oportunidad para generarnos nuevas complicaciones

2.1. Es necesario estar preparados para el contra-ataque

2.2. Vencer sólo es posible cuando Jesucristo el Señor de nuestra vida

2.3. Es necesario dar la batalla en las fuerzas de Dios (Cf. Efesios 6:10-17)

a. Sólo con la armadura podremos apagar los dardosdel maligno.

b. No podemos desconocer que el adversario espiritual seguirá atacando

3. Con Satanás y sus huestes no contendemos sino que le resistimos

3.1. Una actitud ofensiva y no defensiva

3.2. Si lo resistimos, la Biblia dice que Satanás huirá de nosotros (Cf. Santiago 4:7)

a. Someterse a Dios

b. Resistir al diablo

c. El diablo, si le resistimos, huirá de nosotros.

II. Como soldados de Jesucristo, tenemos asegurada la victoria

1. Una vez libres debemos con el Salvador.

1.1. No podemos desprendernos de Cristo

1.2. Si vienen tentaciones, vencemos mediante la fuerza de la oración

1.3. Cristo nos da la capacidad para vencer

2. No podemos creer las mentiras del diablo de que no podemos vencer

2.1. Si tuvo relación con el ocultismo, Satanás no querrá soltar la vida de la persona

2.2. Si desarrolla intimidad con Dios, podrá conservar la libertad que trae Jesús a la vida de los cautivos

2.3. Una estrategia para permanecer firmes es movernos en la Palabra de Dios (Cf. Salmos 1:1-3)

a. A través de las tentaciones Satanás procura que volvamos atrás

b. La sociedad que nos rodea, sin principios ni valores, nos tentará a volver atrás

III. En el proceso de permanecer libres en Cristo es necesario vencer las obras de la carne (Cf. Gálatas 5:19-24)

1. Es necesario crucificar la naturaleza humana

1.1. Si lo permitimos, las obras de la carne toman fuerza en nosotros

1.2. Dios puede obrar esa transformación en nosotros

1.3. Nuestra naturaleza, querrá llenarnos a satisfacer las bajas pasiones.

2. Vencer en nuestras fuerzas resulta imposible

2.1. Para vencer, dependemos de Dios en oración (Cf. Efesios 6:18)

2.2. Es necesario que perseveremos

2.3. En oración obtenemos fortaleza de Dios para nuestra existencia (Cf. Romanos 5:10)

3. No podemos regresar a un pasado de ocultismo y maldad

3.1. Ahora somos del cuerpo de Cristo

3.2. Debemos movernos en el poder de Cristo y serle fieles

3.3. Como hombres y mujeres libres, Dios espera que rindamos frutos en el Espíritu Santo (Cf. 1 Corintios 12:7-11)

4. Si permanecemos en Cristo, Él permanecerá en nosotros afianzando nuestra libertad (Cf. Juan 15:4)

4.1. Sólo Cristo nos hace verdaderamente libres (Cf. Juan 8:36)

a. Un espiritista no puede traer libertad sino traer más demonios

b. Es necesario que, de manera voluntaria, queramos permanecer en libertad (Cf. Efesios 5:18-20)

4.2. El Señor Jesús enfatizó sobre la importancia de movernos en el poder del Espíritu (Cf. Hechos 1:8)

IV. La llenura del Espíritu Santo nos permite derrotar el mundo de las tinieblas

1. En el poder del Espíritu Santo echamos fuera demonios (Cf. Hechos 16:16-19)

1.1. Dios nos provee dones para dar la batalla espiritual (Cf. Romanos 12:4, 5)

1.2. Es imperativo que identifiquemos los dones de los que Dios nos proveyó (Cf. 1 Corintios 12:29-31; 12:7)

2. No podemos olvidar jamás que fuimos concebidos por Dios para vencer sobre el mundo de las tinieblas

2.1. Los cristianos perseveramos hasta vencer (Cf. Filipenses 4:13)

2.2. Los cristianos perseveramos con una meta fija: Cristo (Cf. Filipenses 3:12-15)

3. Los demonios no pueden resistir el poder de Cristo obrando en un creyente fiel (Cf. Lucas 8:28-33)

Conclusión:

Cristo nos llamó a experimentar vida plena. Y con Su divina ayuda, no solo alcanzamos la libertad espiritual que anhelamos, sino conservar esa libertad y poder entrar en el estado de vida plena que fue aquella concebida por Dios para nosotros desde antes de la creación.


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